lunes, 16 de febrero de 2009

NObama?

Hay que rendirle homenaje y hasta alabanza al recién electo presidente de la gran nación americana. No solo ha cautivado a una nueva generación de jóvenes estadounidenses, si no que ha bofeteado a aquellos que creían imposible la elección de un presidente negro, máxime en un momento tan crítico del ámbito político internacional. La ilustre propaganda nos vende una situación utópica, donde en un momento de aflicción mundial llega un salvador de magnitudes mesiánicas y condiciones nunca antes vistas para salvar al mundo de las garras del desorden endemoniado en el que nos ha dejado el infame “Boy George.”


Olvidémonos de que haya sido la campaña electoral más cara de la historia de los Estados Unidos, o de que el gabinete presidencial cuenta con las mismas “figuras” desde hace dos décadas, o de que el 60% de los miembros del congreso estadounidense no paga impuestos, o de que la crisis mundial no es producto de la coincidencia, o de que hay algo más profundo en los intereses de la guerra de lo que sabemos, o de que la historia del mundo que se nos ha enseñado ha servido para acelerar una agenda elitista que nunca murió, o de que el calentamiento global es más un calentamiento político y social que uno de ambiente, o de que los medios de comunicación no son nada más que instrumentos de manipulación masiva, o de que los discursos de la figura pública más elocuente y articulada no son ni escritos por el…Esas cosas no importan, y a los que sí les importan pero no las entienden basta con decir, “Por lo menos se fue Bush.”


Este es el tipo de sensacionalismo que se ha impuesto en la mente de cada persona que se cree libre, o independiente, para que se convierta en una norma más que en una opinión. En un mundo donde es más importante ser aceptado que aceptarse a sí mismo hemos caído con creces en un abismo de indiferencia. Distinguirse por el aprendizaje y el conocimiento no vale nada, a menos que vayan de la mano con la norma. Todo aquello que se sale de los parámetros es visto como ridículo. Aunque ese poco tenga más verdad que todo lo “normal.”


“Eso es malo, pero esto es bueno.” Si nos detenemos un segundo a pensar en lo que es bueno o malo nos damos cuenta de su subjetividad, que mucho no tiene sentido, y de que el valor de las palabras bueno y malo no es nada más que una pequeña caja invisible tan grande como nosotros mismos queramos. Robar será normal para muchos, para otros es suficiente para ser encarcelado, mientras que para otros es motivo de castigo divino y tormento eterno. Para muchos una vida sexual plena es motivo de gozo y salud, mientras que para otros es el peor de los pecados. Para muchos comer carne es bueno y saludable, para otros es malo para el corazón, para otros es irrespetar a alguna deidad, y para otros es malo por el simple hecho de que eso vino de un animal que no escogió morir y tiene (O tenía en este caso) todo el derecho a vivir como su naturaleza manda.


Entonces las palabras bueno y malo tienen el valor que nosotros les damos. Con esto dicho, ¿cómo procesamos estas palabras cuando son encasilladas en las cajitas por otras personas? ¿Es su valor el mismo que nosotros les hemos dado? ¿O acaso recibimos incondicionalmente las opiniones de aquellos llamados a saber más que nosotros? De ser así el conocimiento general jamás podrá crecer. Ya que nuestras opiniones serán las de otros, al igual que nuestras creencias y actitudes.


Como solía decir Oscar Wilde con un exquisito sarcasmo, “Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que le convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional.”


Intentaré en la mayor medida posible no sumergirme en irrelevancias biográficas para concentrarme exclusivamente en factores políticos, y con la sinceridad del sfumato da Vinciano me voy a adentrar un poco en lo que representa la llegada de Obama al poder. Al que llegue con una mentalidad cerrada y sensacionalista voy a pedir que no lea más, mientras que a aquel que se deje absorber por lo que está a punto de leer y con una mente abierta se salga de la caja, cuestione mis palabras e investigue por su propia cuenta los puntos, pido de corazón lea hasta el final.


Después del 11 de setiembre muchos entraron en pánico ante las amenazas terroristas del medio oriente. Luego llegó la guerra en Afganistán, Irak, la crisis económica global etc. Verdaderamente muchas cosas para poder digerir en paz. Entonces la respuesta natural es pedir ayuda, socorro, aunque no sepamos a quien, y esa es la clave, nunca sabemos a quién.


Aparecen amenazas por todos lados, pero nadie sabe qué es lo que pasa en realidad, entonces la misma gente que nos da su cara de la moneda nos extiende la mano para una solución. Es ahí cuando palabras como “esperanza, popular, democracia, cambio”, entre otras se pueden prestar para manipularnos groseramente. La gente consecuentemente cae en un sentido de impotencia que se agrava por el sensacionalismo de los medios. Se nos vende la idea de que hay un lado siempre bueno y otro siempre malo, dejando así de lado que los intereses monetarios son los que siempre, y recalco, siempre, han manipulado todo evento en la escena política internacional. El ser humano es entonces insignificante y sus representantes políticos, indiferentemente de sus posturas económicas, sociales, éticas, morales, políticas o religiosas, son los llamados a cuidar el interés de toda persona.


La propaganda política entonces se convierte en un arma sumamente eficaz para lavarnos el cerebro. ¿Cómo podría cualquier gobierno entonces con su poder no controlar la mejor manera de mantener naciones enteras en constante ovación y calma?


Para entender un poco más la eficacia de la buena propaganda pueden ver este video.


http://www.youtube.com/watch?v=mm1KOBMg1Y8



Desgraciadamente es el corrupto sistema monetario el que ha llevado a tantas guerras, conflictos, sangre, masacres y genocidios de toda índole en nuestra historia, pero siempre se justifica bajo los medios de comunicación. Si el sistema económico es tan poderoso, ¿quién lo controla?


Entre 1919 y 1930 existió una crisis global de magnitudes épicas. Según los medios esto se debía a la imprudencia en la toma de decisiones de la primera guerra mundial. Alemania sufrió terriblemente las consecuencias económicas y militares de dicho evento, y, entre la desesperación, fue que surgió aquella luz que todo el país necesitaba luego del tratado de Versalles. (En otra ocasión discutiremos los verdaderos propósitos de este tratado y su conexión con la familia Rothschild)

Es necesario dedicar un espacio para explicar lo peligrosa que es la desmedida admiración de una figura pública. Como dice el crítico Webster Tarpley con suma claridad, “El fascismo no es solo un estado policía impuesto por una pequeña élite. Puede que al final sea así, pero al principio es un movimiento de cambio que la misma gente apoya sin entender a plenitud por la desesperación de una situación dada.” Nuevamente después de decir esto, insto a quien no vio el video anterior a tomarse la molestia de hacerlo para así entender lo ciega que es la admiración de la gente cuando se manipula de forma correcta.


Cuando Adolf Hitler surgió su popularidad era inexplicable, era una figura mesiánica. Poseía un ímpetu patriótico infalible. ¿Qué persona no apoyaría a aquel que aparenta no poder amar de mayor forma a una nación? Lamentablemente eso es lo único que se necesita, aparentar. Hitler no contaba con los recursos económicos para llevar a cabo su gobierno. Pero los intereses imperialistas de Hitler representaban oportunidades impresionantes para terceros que jamás se podrían desaprovechar. Es ahí donde existe la historia secreta del tercer reich.



Inspirado por los libros de Maddison Grant Hitler se obsesiona con salvar a su tierra de los inmigrantes, obsesión que posteriormente se transformaría en la misión de eliminar del mundo las “etnias inferiores.” Esta idea representaba una serie de conflictos armados inminentes, y como veremos en breve, nada representa más dinero y poder que las guerras. El único problema ahora era que faltaba un ejército, un detonante para un conflicto que sería visto por el mundo posteriormente como el triunfo del bien sobre el mal. Es aquí cuando dos empresas estadounidenses, I.G. Farben y American Standard Oil Company ofrecen a Hitler todo el apoyo necesario, siempre y cuando este no fuera público. Es absolutamente necesario recalcar que estas empresas pertenecían a algunas de las figuras políticas más importantes de Estados Unidos. Prescott Bush, (padre de George Bush y abuelo de G. W. Bush. También presidente del muy corrupto grupo llamado Carlyle Group) y David Rockefeler (Presidente de varios bancos internacionales y uno de los hombres más ricos del planeta) entre otros eran los arquitectos de este acto de corrupción por intereses. La guerra representaba billones de dólares en contratos de combustible, armas, televisión, y posteriormente reconstrucción. Es así como se patrocina el ejército de Hitler. Ahora existía un ejército imperialista listo para allanar el terreno y construir sobre él lo que se suponía sería la tierra de la raza perfecta, pero faltaba crear un conflicto global para aprovechar esto al máximo.



Para ese entonces la primera guerra mundial había dejado sus saldos, pero la paz nunca llegó. China y Japón se encontraban en guerra en oriente mientras en Europa el ejército Nazi se preparaba para colonizar. Los intereses bancarios, que son de cierta forma los demonios que controlan la política exterior estadounidense, no esperaron más, y buscaron una manera de involucrar al país norteamericano en la guerra. (En la primera guerra mundial Estados Unidos fue advertido por varios países europeos que había guerra en el viejo continente, y que cualquier embarcación americana en campo hostil sería posiblemente destruida por medidas preventivas. Con todo el conocimiento previo, la nación americana ignora los avisos y Winston Churchill motivado groseramente por las oportunidades económicas envía el RMS Lusitania hacia Gran Bretaña como si fuera un día común y corriente. El barco fue atacado por torpedos alemanes y murieron cerca de 2.000 personas…Posteriormente Estados Unidos declaró su entrada a la guerra)



Mientras Estados Unidos deseaba entrar a la guerra Hitler planeaba como maximizar su apoyo a sabiendas de que muy posiblemente sería odiado una vez que el fervor del apoyo al cambio desapareciera del ciudadano común y surgieran los primeros embates de lo que fue un apoyo a una auto esclavitud más que cualquier otra cosa. Es así como el 27 de Febrero de 1933 el parlamento alemán misteriosamente se quema. En declaraciones posteriores Hitler culpó a terroristas envidiosos y el fervor de la gente provocó que estos cedieran toda autoridad a Hitler para que acabara con la amenaza y limpiara la tierra.



En ese entonces Estados Unidos estaba entorpeciendo todo el comercio de Japón, cerrándole mercados y financiando debajo de la mesa a China. (País que en la imagen pública es enemigo de Estados Unidos.) El plan era indudablemente irritar a Japón y provocar la primera embestida para justificar una entrada “sin culpa.” Es así como el domingo 7 de Diciembre de 1941 asqueados con el comportamiento americano los japoneses muerden el señuelo y atacan Pearl Harbor matando a mas de 2.400 personas e hiriendo a más de otros mil. Obviamente tanto el ataque al Lusitania como el bombardeo a la base militar Pearl Harbor fueron expuestos por los medios estadounidenses como actos de cobardía por parte de los agresores, como envidia a la nación soberana más fuerte del mundo y como una razón para que millares de estadounidenses se atragantaran en su patriotismo y sin pensarlo dos veces ingresaran a la fuerza militar.


Estos son solo dos claros ejemplos de la manipulación de eventos para acelerar conflictos. Hay decenas de casos más y el 11 de Setiembre, es uno más de ellos.


Para muchos parece muy poco relevante la similitud entre el fervor Obama y el fervor Hitler, pero lo cierto es que son solo dos diferentes caras para una misma agenda. Un plan maestro que se ha estado desarrollando por décadas para controlar la soberanía de cada nación desde un solo núcleo. Mientras no cuestionemos lo que pasa a nuestro alrededor, mientras seamos receptores de opiniones ajenas sin objeción, mientras nos dé miedo a contradecir por las opiniones de los demás, y mientras nuestra confianza sea desmedida somos solo un velero en medio del océano siendo empujado en cualquier dirección sin nuestro consentimiento. El propósito de este ensayo no es nada más que un intento frustrado de devolver a las personas aquello que nos ha hecho lo que somos, y eso es, la habilidad de cuestionar. Como decía Platón, no hay mejor manera de aprender que preguntando. Solo que muchas veces nos da miedo cuestionar. El gobierno de Obama está repleto de figuras que dan claros índices de que nada va a cambiar, pero discutiré la identidad e importancia de estos personajes en el próximo ensayo. Por ahora solo queda preguntarse, ¿Qué pasaría si en poco tiempo nos vemos en una crisis no solo económica, sino que hay escasez de comida y agua potable? ¿Qué pasaría si en los próximos años iniciara la tercera guerra mundial? ¿Qué pasaría si de repente todo lo que hacemos en nuestra vida cotidiana es controlado y regulado bajo la excusa de la “seguridad”? ¿Qué pasaría si tuviéramos que trabajar el doble para ganar la mitad? Pero lo más inquietante de todo, ¿Qué pasaría si la respuesta a todas estas preguntas hubiera estado todo este tiempo a nuestro alcance pero nuestra noción de la realidad se ha corrompido por nuestra más que ciega fe en la propaganda y nuestro miedo al ridículo social?


Por ahora podemos hacer resonar las palabras de Gandhi con un eco infinito en nuestro interior y así recordar que no hay un camino hacia la paz, sino que la paz es el único camino. Nosotros debemos ser el cambio que queremos ver y no podemos dejar todo en las manos de unos cuantos.


Hay que tener fe, pero siempre recordando que hasta cierto punto, somos nosotros mismos las respuestas a nuestras oraciones y deseos.

5 comentarios:

  1. Nima,

    Hola... Hey demasiado bueno el artículo. Rajado que uno por mediocre o por no querer investigar se priva de mucha información que resulta ser demasiado necesaria para entender muchas cosas.

    Siempre digo que estamos como estamos, por nuestros gobernadores, pero de alguna manera indirecta somos culpables de quedarnos "estancados" y no seguir hacia adelante.

    Me pareció súper interesante y aprendí mucho, que barbaridad que uno no se toma el tiempo para averiguar el "porqué?" de las cosas, pero gracias por compartir esta info!!!

    ResponderEliminar
  2. Primero quiero felicitarte por tu primer Post !!

    Me parece muy interesante como has utilizado la óptica realista para poner en claro lo que realmente esta pasando en el mundo y como todos nos vemos sumergidos muchas veces en un circo mediático que absorbe nuestra racionalidad.

    Sin embargo, yo soy una idealista. Quiero creer que si existe la posibilidad de un cambio en el mundo, un cambio en cada uno de nosotros. Se que las posibilidades son mínimas, pero la creación de esperanza que ha generado toda esta carrera política en los últimos meses del 2008, ha hecho que las personas vuelvan a confiar en que podemos tener un mundo mejor.

    Me gusta mucho escuchar tu opinión, porque creo que siempre es bueno recordar la realidad que estamos viviendo en el mundo y así, al saber donde estamos parados, sabremos como lograr alcanzar nuestros deseos idealistas.

    Muy buen post. Felicidades de nuevo y espero seguir leyendo otros artículos!

    .dianagodoy

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Felicidades me parece muy bien!

    A veces necesitamos que alguien nos ayude a entender el mundo que rodea a esta nacion, la cual fue alguna vez tranquila y tradicionalista, absorta por completo en su timidez; pero que ahora parece ser un reflejo exacto de los paises que nos influencian!

    Suerte y saludos!

    ResponderEliminar